Cómo reducir tu tiempo de estudio y mejorar tus notas: estudia inteligente, no duro.
¿Alguna
vez has pasado horas estudiando solo para darte cuenta de que no recuerdas casi
nada al día siguiente?
A todos nos ha pasado. Te sientas con los apuntes, subrayas
todo lo que crees importante, lo lees una y otra vez, y cuando llega el examen
tu mente se queda totalmente en blanco. No necesariamente es que seas malo para
estudiar, sino que probablemente no lo estás haciéndolo de la forma adecuada.
La ciencia cognitiva lleva años investigando cómo aprendemos
de verdad, y los resultados son claros: algunos métodos que nos enseñaron en el
colegio son prácticamente inútiles, mientras que otros, que son menos
conocidos, son los que realmente más te pueden ayudar.
Vamos a calificar los métodos más comunes del 1 al 10 y a
descubrir cómo hackear tu cerebro para aprender más en mucho menos tiempo.
Los métodos más comunes
1. Releer y Subrayar
Consiste
en leer el mismo texto una y otra vez, marcando frases con
resaltador y anotando las ideas importantes.
Esto puede parecer muy útil y beneficioso, pero la realidad
es que te da una falsa
sensación de familiaridad. Tu cerebro reconoce las frases
subrayadas y piensa "¡Ah, ya lo sé!", pero en realidad no está
creando conexiones profundas entre las ideas o conceptos. Es un método pasivo y
poco exigente para tu memoria.
Se podría llegar a usar, sin embargo, solamente úsalo
para una primera lectura para
identificar ideas clave. NUNCA como tu método principal de estudio.
2. Hacer Resúmenes Bonitos
Consiste
en copiar o parafrasear la información en cuadernos limpios, con títulos
perfectos y colores coordinados, muchas decoraciones y todo bien claro.
Si bien esto estimula más la conexión entre ideas que el
método anterior, muchas veces, la mayor parte del esfuerzo se va en la presentación, no en
el procesamiento o
interiorización del contenido. Puedes pasar 2 horas haciendo un
resumen visualmente impecable sin haber entendido ni retenido los conceptos
clave reales del tema. Puede convertirse en una forma de procrastinación
disfrazada de productividad.
Podría usarse sobretodo si eres una persona visual, puede
servir para organizar la
información DESPUÉS de haberla entendido, y no al revés. Además puede
servirte para repasar la información en el futuro.
Nota Final: 4/10
Los métodos científicamente aprobados y confirmados
3. El Intercalado
Consiste
en que en vez de estudiar un solo tema hasta el cansancio (es
decir hacer una práctica masiva de un mismo tema), mezclar diferentes temas o
tipos de problemas en una misma sesión de estudio.
Esto es muy estimulante para el cerebro porque te enseña diferentes temas de manera secuencial, ayudándote a discernir y a elegir la estrategia correcta cuando haga falta. Si solo haces problemas de álgebra uno tras otro, tu cerebro se pone en piloto automático y resuelve sin realmente pensar mucho en el proceso.
En cambio, si mezclas álgebra, geometría y cálculo, estás
estimulando mucho más tu cerebro, estás obligándolo a entender como es cada
proceso, mucho más aún si vas aumentando la dificultad con cada uno; obligas a tu
cerebro a pensar: "¿Qué herramienta necesito para este problema en
concreto?". Esto se parece más a un examen real, teniendo que pensar lo
que debes hacer y no solo hacerlo de manera mecánica.
Puedes
implementarlo a tu sesión de estudio dedicando bloques de
tiempo a diferentes temas relacionados. Por ejemplo: Si estudias inglés puedes hacer 20 minutos de vocabulario, 20 minutos de gramática y 20 minutos de listening.
Nota
Final: 7/10
4. La Práctica de Recuperación
Consiste
en que en vez de meter información en tu cabeza (releyendo),
tratas de sacar esa
información. Cierras el libro y te preguntas: "¿Qué acabo
de leer?", "¿Puedo tratar de explicar este concepto?", o puedes
tratar de resolver el problema por tu cuenta con lo aprendido.
Esta es
una técnica grandiosa porque fuerza a tu memoria a trabajar, es
como levantar pesas para el cerebro. Cada vez que recuperas una información, la
haces más fuerte y accesible. Puede ser un poquito pesado al principio, pero
poco a poco será más fácil y esa es justo la señal de que estás aprendiendo.
Puedes
practicarlo haciéndote preguntas al final del capítulo, o
puedes elaborar un pequeño mapa mental en tu cuaderno con el material de
información ya cerrado.
Nota
Final: 8/10
5. La Técnica Feynman
Consiste
en tomar un concepto complejo y tratar de explicarlo con tus
propias palabras, de la forma más simple posible, como si se lo explicaras
a un niño, de esta manera tú mismo organizarás la información mentalmente de
una forma que lo comprendes mucho mejor.
Esto te pone a prueba porque si no puedes simplificarlo, es
que no lo entiendes. Esta técnica revela de inmediato tus lagunas y carencias
en ese tema. Cuando te atascas, vuelves al material, llenas ese vacío y lo
intentas de nuevo hasta que la explicación sea clara y sencilla. Inclusive,
cuando ya tengas tu explicación hecha, puedes pedirle a una persona que no sepa
del tema que te escuche; si esa persona entendió tu explicación es una gran
señal de que lo estás haciendo muy bien.
Para
hacerlo primero elige un tema. En una hoja en blanco,
escríbelo como título y empieza a explicarlo desde cero, evitando jerga
técnica. Usa analogías ("La mitosis es como imprimir, se hace una copia
exacta). Si necesitas una palabra compleja transfórmala en palabras simples.
Nota
Final: 9/10
6. El Espaciado
Consiste
en estudiar en varias sesiones cortas distribuidas
en el tiempo (ej.: 30 minutos al día durante una semana) en lugar de una sola
sesión maratoniana.
Combate el olvido natural por su funcionamiento, tu cerebro necesita tiempo para
consolidar lo aprendido. Al volver al tema al día siguiente,
"refrescas" la memoria justo cuando estaba por desvanecerse,
haciéndola MUCHO más duradera.
Para
esto debes planificar tu estudio con tiempo. Si tienes un
examen en 15 días, empieza YA con sesiones de 25-30 minutos diarios. Estarás
sin estrés esos días, y sacarás una excelente nota en tu examen.
Puedes potenciar mucho más este efecto si usas fichas
(flashcards) con apps como Anki, Quizlet, Notion, Remnote, etc. Puedes
programar estas apps para que de manera automática usen este método de
espaciado, haciendo lecciones diarias de 5 o 10 minutos, donde te muestran de
manera más seguida las partes donde más fallas tienes, y cuando ya las dominas
te las presenta de forma más espaciada cada vez, reforzando así el conocimiento
ya adquirido.
Nota
Final: 10/10
Lo más importante es no elegir uno, sino combinarlos.
- El
día 1 lee/ve el material una vez con
atención, haciendo notas breves de conceptos que suenen clave. No subrayes todo ni te centres en
intentar resumirlo, solo es una toma de contacto.
Justo después de terminar esto aplica la Técnica Feynman. Intenta explicar el tema principal en voz alta o por escrito, sin ver ya el material de origen. - El día 2 sin mirar el material escribe todo lo que
recuerdes en una hoja (o puedes hacerte un mini examen, ya sea con preguntas o
con flashcards).
Después de terminar de hacer eso revisa lo que te faltó o te olvidaste y complétalo. - El día 3 si estás estudiando varias materias intercálalas en tus horas de estudio, después de esto vuelve a realizarte un autoexamen, con preguntas más difíciles o específicas, y con ejercicios en los cuales apliques tus conocimientos a un tipo de problema nuevo.
- El resto de los días antes del examen puedes configurar flashcards del tema para estudiar todos los días, realiza simulacros del examen sin ayuda, y si sientes que hace falta sigue usando el método de la recuperación, este ya no es momento de aprender cosas sino de reforzar los conocimientos que ya tienes.
Como un
bonus está super bien estudiar en un entorno tranquilo y cómodo.
Sin embargo el examen será en un ambiente diferente, estresante y sin tus apuntes. Es recomendable variar
tus condiciones de estudio: practica en un lugar público,
en una cafetería; con ruido blanco o quizá en un entorno más ruidoso. Esto hace
que el aprendizaje sea más robusto y menos dependiente del contexto.
Conclusión
Estudiar no es aguantar horas frente a un libro, es saber
cómo entrenar a tu cerebro, es mejor calidad que cantidad.
Deja de medir tu progreso por "horas de estudio" y
empieza a medirlo por "veces
que pudiste interiorizar la información". Esa es la
métrica que realmente importa.
Tu
turno: ¿Cuál de estos métodos vas a probar para tu próxima
sesión de estudio? ¿Has usado alguno sin saber que tenía nombre
científico? Cuéntame
en los comentarios 👇
Y recuerda: El mejor método es el que te funcione a ti y que te obligue a pensar activamente. ¡Mucho éxito!








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